• El don del perdónEl don del perdón
    Después de experimentar dificultades durante años debido a la adicción a la pornografía de su esposo, Lorena sintió que el Espíritu le testificaba que ella y sus hijos debían apartarse de esa situación. Lorena se abrió paso hacia lo desconocido y sintió cómo el poder de la Expiación la fortaleció y la bendijo con la capacidad de perdonar.

  • Sanar juntasSanar juntas
    Samantha descubre que su hija es adicta a los fármacos por prescripción. Sanan juntas asistiendo a las reuniones del Programa para recuperarse de las adicciones y por medio de la expiación de Jesucristo.

  • Perdido, pero ha sido halladoPerdido, pero ha sido hallado
    El hijo de Diane estuvo perdido en el mundo de las drogas y el alcohol durante muchos años. El ejemplo de Diane enseñó a su hijo a confiar en el Salvador y, a su vez, ayudó a muchos de sus compañeros adictos a encontrar el mismo camino.

  • Creer en el poder para sanarCreer en el poder para sanar
    Tara no sabía si debía continuar su relación con un hombre que había sido adicto a la pornografía. Tras muchas oraciones, obtuvo la respuesta.

  • El poder para sanar a todosEl poder para sanar a todos
    Cuando la adicción a la pornografía se introdujo en el matrimonio de Joanne, ella no se imaginaba cuánto llegaría a afectarle. No tardó en sentirse desesperada. Una vez que empezó a participar en el Programa para la recuperación de adicciones y en grupos de apoyo en línea, Joanne descubrió cómo podía reaccionar ante sus pruebas.

  • Aceptar la guía del SeñorAceptar la guía del Señor
    La preocupación constante de Janene por las adicciones a las drogas y al alcohol de su hijo la convirtieron en una persona que ella no deseaba ser. Pero gracias a su participación en las reuniones de un grupo de apoyo para familiares PRA, Janene obtuvo fortaleza y paz.

  • No hay nada imposibleNo hay nada imposible
    Cuando Kacie se enteró de la adicción de su esposo a la pornografía, se vio enfrentada a la decisión de preservar o poner fin a su matrimonio. Tras mucha oración, su decisión la condujo a su propia sanación y recuperación.

  • Me volví a encontrar a mí mismaMe volví a encontrar a mí misma
    Alicia sólo llevaba cinco meses de casada cuando su esposo volvió a sucumbir a su adicción a la pornografía. Tras ofrecer muchas oraciones sinceras y cuestionarse su matrimonio, Alicia siguió adelante con la ayuda del Salvador y su nuevo sistema de apoyo.

  • Soy amadaSoy amada
    Cuando Staci descubrió que su novio era adicto a la pornografía, hizo todo lo posible por ayudarlo a iniciar el camino hacia la recuperación. Gracias a sus experiencias, obtuvo un testimonio del amor que Dios siente por Sus hijos.